TÉ KOMBUCHA CASERA PREPARACIÓN
Buscamos un tarro de cristal de unos 5 litros aproximadamente y lo aclaramos con agua muy caliente.
Hervir 1 litro de agua y después infusionar un té unos 10 minutos.
Echar el té en el tarro y añadir el azúcar de caña y revolver hasta que disuelva bien.
Poner los 3 litros de agua, la kombucha y el líquido de la tanda anterior.
Cubrir el tarro con una gasa y fijarla con ayuda de un elástico o una cuerda.
Dejar fermentar de 7 a 10 días aproximadamente, en un lugar oscuro y cálido.
Probar con una pajita al cabo de 7 horas para ver si el grado de fermentación es el adecuado. La fermentación puede tardar más o menos tiempo dependiendo de la temperatura y se puede parar antes o después en función de los gustos de cada persona. Cuanto más fermenta el kombucha más ácido y avinagrado es su sabor. Un té menos fermentado es más dulce y más agradable de sabor.
Cuando el té esté en su punto, retirar con las manos bien limpia el cultivo de kombucha, aclararlo y reservarlo en un plato vacío.
Extraer 400 ml de líquido y verter sobre el cultivo; con esto ya estaría listo para hacer un nuevo té kombucha.
En este paso es cuando podemos aromatizar el kombucha con frutas, especias como el jengibre, o con lo que más te guste.
Echar toda la bebida en una botella de vidrio que cierre con tapón de rosca. Siempre dejar algo de espacio no llenarla del todo y cerrarla bien.
Deja fermentar de 24 a 48 horas en lugar fresco y oscuro . Probar al día siguiente. La bebida de té kombucha debe contener gas debido a su proceso de fermentación por la cantidad de bacterias.
Meter en la nevera durante, al menos, 6 horas, antes de beber.